Crónica del Circuito 2025: Ranch Sorting en San Julián, Jalisco
Así se vivió la segunda etapa en Ranch Sorting Los Altos Jalisco
Si algo caracteriza a los Altos de Jalisco, además del buen tequila y los paisajes de agave interminables, es la pasión por el Ranch Sorting. Y esta vez, San Julián no se quedó atrás en ofrecernos un evento cargado de emoción, adrenalina y, por supuesto, carcajadas inesperadas.
Desde la llegada, el trayecto nos recibió con su encanto pintoresco, entre montañas, campos y ese inconfundible aroma a tierra mojada. Pero antes de cualquier competencia, la parada obligada: menudo calientito y unas quesadillas de guisos para recargar energías. Porque, claro, nadie puede cortar ganado con el estómago vacío.
Un evento lleno de pasión (y algo de travesuras bovinas)
La recepción fue inmejorable, con un ambiente de entusiasmo y camaradería que hacía sentir a todos como en casa. En esta ocasión, tocó apoyar en la elaboración de tablas, locución y asistencia al juez, ya que mi fiel compañero sigue en recuperación de sus patitas delanteras. Sin embargo, eso no impidió disfrutar y ser testigo del increíble crecimiento de los jinetes en cada evento.
Ahora, si hablamos de desafíos, el ganado puso a prueba a más de uno. La “3” se convirtió en la villana de la jornada: testaruda para entrar, caprichosa para quedarse y siempre queriendo regresar. ¡Pobres de aquellos equipos a los que les tocó iniciar con ella! Aunque, entre maniobras inesperadas y reparos sorpresivos, la habilidad de los jinetes se lució, y las risas no faltaron.
Familia, equipo y mucha emoción
Uno de los grandes atractivos del Ranch Sorting es su ambiente familiar. Aquí no solo compiten los expertos, sino que padres, hijos, tíos, sobrinos y compadres hacen equipo, demostrando que este deporte es más que una competencia, es una tradición que une generaciones.
Desde la banca de exhibición, las esposas no dejaron de alentar con porras dignas de una final mundialista. Y los pequeños jinetes, en la última etapa, nos regalaron momentos memorables, con el público en pie aplaudiendo su entusiasmo y coraje.
La estrategia ganadora: experiencia, confianza y compañerismo
Los equipos ganadores destacaron por su coordinación y comunicación impecables. Aunque la competencia fue por sorteo, la combinación de expertos con novatos resultó en una experiencia de aprendizaje invaluable. Los jinetes con más trayectoria guiaron a los nuevos, dándoles confianza y asegurando buenos puntajes. Porque aquí, ganar es importante, pero dejar huella y formar nuevos talentos lo es aún más.
Y claro, las porras no fueron solo un espectáculo visual y auditivo; gracias a nuestros patrocinadores, los animadores del público se llevaron premios y playeras, asegurando que la emoción se mantuviera en lo más alto durante toda la jornada.
Consejo para los futuros competidores: ¡atrévanse!
Para quienes quieran sumarse a este apasionante deporte, el consejo es simple: tengan determinación, voluntad de aprender y, sobre todo, disfruten cada momento. Porque en el Ranch Sorting no solo se trata de ganar, sino de compartir la pasión, el compañerismo y la adrenalina de cada jugada.
Un cierre lleno de gratitud y expectativas para la siguiente etapa
El evento no estuvo exento de retos logísticos (como el drama de quedarnos sin ganado a las 4 de la mañana), pero gracias al esfuerzo de la mesa directiva de los Altos de Jalisco, todo salió a la perfección y, lo más importante, a tiempo.
Datos duros
Cantidad de participantes:
20 adultos y 8 niños
Patrocinadores:
- El Alteño Talabartería
- Kings Ranch Pajaretes
- Hacienda San Cayetano
- Forrajes El Nogal
- Croquetas Woow y Guf
- Orgánika Altos y Sec Natural
- Suplementos Troya
- Servicio Integral Reproductivo Equino de Lagos
- Asgrow
- Fertilizantes de Anda
- Trucolze Construcciones
- Tequila Dos Erres,
- Inmobiliaria Hugo Marqués y Asociados
- RoadMx
- Juan Caballero Tequila
- Tienda de Talabartería DT2